En Rusia, como en casi todo el resto del mundo, el software de Microsoft es hasta ahora el que más se utiliza en los PC, aunque esto puede cambiar con un nuevo proyecto de sistema operativo basado en Linux y de una orden del primer ministro Ruso Vladimir Putin al respecto para que todas las agencias gubernamentales rusas pasen a usar software libre de aquí a unos años. Aunque la información no es del todo clara y cuando se mezcla política con proyectos educativos y tecnológicos a largo plazo (de momento, hasta 2015) todo puede cambiar, la idea es que Rusia abandone los productos de Microsoft y cree su propio sistema operativo «nacional» utilizando Linux como base.